Cuento colectivo

24 04 2011

Hoy desperté pensando en que la creatividad de las personas es impresionante y muchas veces dejamos de ejercitarla y de darle rienda suelta a ella.  A veces porque nos da pereza, otras porque andamos llenos de trabajo por hacer u otras porque las actividades que hacemos dan poco espacio para ella. Por lo tanto, si ya estás leyendo, me gustaría que me ayudaras con un ejercicio de, llamémoslo, creatividad colectiva.

El ejercicio es muy sencillo: Yo comenzaré un cuento y lo escribiré hasta cierta parte. Acto seguido, la persona que esté leyendo va a escribir la continuación de la historia (poniendo un comentario en el blog – parte inferior) hasta cierta parte, de manera tal que otras personas la sigan. Y cada

persona que vaya llegando y vaya leyendo los comentarios (o sea, el desenlace de la historia) debe irla completando con su continuación.

¿Qué les parece? personalmente me parece muy interesante ver hasta dónde puede llegar la historia.

Así que empecemos… ¡y que la creatividad vuele!

“En un país muy lejano cuyo nombre no recuerdo pero cuyos cielos azules y verdes montañas inspiraban pasión a la vida, habitaba un niño que vivía una vida en las nubes, por así decirlo. Este niño soñaba y soñaba constantemente  con situaciones y posibilidades que los adultos pensaban inconcebibles. Un día, mientras se encontraba en una de sus habituales caminatas por el sendero que llevaba de su casa a la escuela, comenzó a imaginar que de repente podría aparecer un gran…





Situaciones de cada día: El robo

21 04 2011

Ya pasó casi semana y media desde que me robaron. Sí, fui presa de la inseguridad de esta ciudad y mi carro fue vilmente abierto por ladrones. Lo pero es que era en uno de los sitios con más afluencia de personas de la ciudad y a plena luz del día.

Pero lo ocurrido ya no puede cambiarse. De cualquier forma,  estoy seguro  que hice una contribución a aquellas personas que osaron robarme.  Si no, ¿qué me podrían decir del celular que se llevaron, lleno de 1100 minutos? Ahora creo que le permití a personas de bajos recursos que pudieran comunicarse con sus seres queridos (así quienes ellos quieran sean otros malandros como ellos). O ¿qué opinarían del radio de mi carro que ahora está en manos de ellos? pues démonos por bien servidos de que lo estarán usando de la mejor forma, o sea,   poniendo música en sus casas y vehículos. Eso me reconforta. Lo que sí me duele son los 50.000 pesos robados, ya que no eran míos, sino de mi empresa. Pero bueno, eso es un hecho menor si lo vemos desde un punto positivo:  ahora mi empresa social, BIENESTAR, realiza donaciones a los sectores más pobres y vulnerables de la ciudad.

Bueno, y finalmente, ellos también me están haciendo un favor. Habiéndose robado  material de mercadeo de la empresa, seguro que están contribuyendo a promocionar nuestra iniciativa. Ya me los imagino con el chaleco y la gorra de la empresa visitando a familias y afiliando personas gracias a las tarjetas de afiliación que se llevaron. Bueno muchachos, qué más puedo decir, me ahorraron trabajo.

Al final, no quedó de otra que confiar en quienes siempre resuelven este tipo de casos, ¡la policía! Ahí quedó hecho el denuncio, por lo menos para engrosar las estadísticas de robos de la ciudad.

Ahora es que pongo en aplicación una enseñanza que algún día había recibido: tú no puedes cambiar los hechos que suceden, pero SÍ PUEDES CAMBIAR LA INTERPRETACIÓN que tienes de los hechos. Así, si mejoras la interpretación, mejoras la actitud. Ahhh, y una cosa más: si tienes un problema, pues sólo hay dos opciones: uno, si el problema tiene solución, pues debes hacer que la solución ocurra; o dos, si el problema no tiene solución, pues no tienes problema alguno. Tienes una situación que deses aceptar y a la que debes adaptarte.

Alejorgito

PD: lo mejor de todo es que logré tomarles una foto en pleno acto. Aquí se las dejo: