Situaciones divertidas de cada día: El helado

28 03 2011

Todos los días de nuestra vida ocurren situaciones divertidas. Disfrutar cada una de elllas hace parte de vivir con intensidad y alegría.

Ahí va…

Domingo. Día bonito, clima bonito. El plan era muy sencillo. Los domingos bonitos, con clima bonito, se acostumbra ir a comer helado con la familia o la novia, en mi caso, con esta última, a una zona de la ciudad que es un buen mirador de atardeceres que le llamamos Chipre.

Ella pidió un brownie , yo pedí una canasta con helado  y la cuenta era poca, sólo $6.800 pesos, nada escandaloso. El muchacho me sonreía (con una risa estúpida pero por dentro diciendo: Bueno, pague pues ¡YAAAA!)  y yo calmadamente me disponía a sacar el dinero de mi billetera. ¡Ohhh! ¡Billetera vacía! (Y aquí empieza esa situación donde hay que echar mano de la creatividad)

Lo primero era ganar tiempo: “Ahorita le pago” – le dije al muchacho.

Ahora era decidir entre: 1. Me arruino el momento del helado renegando sobre  la situación 2. Me como el helado. Luego pienso.

Obviamente elegí la segunda. Una cosa a la vez, eso sí. No nos podemos arruinar los momentos buenos, y menos un rico helado.

Sin embargo, creo que aunque estuviera enfocado en disfrutar de la comida  mi inconsciente continuaba trabajando en las posibilidades que tenía, superando al mismo tiempo la vergüenza que me daba estar en esta situación. Y claro, me recordaba que horas antes, cuando aún no había salido de la casa, mi mamá, con esa capacidad premonitoria que tienen las mamás, me decía: “¿Le doy plata? no vaya a salir sin plata” (ya saben, a hacerles caso a ellas)

a ver… ¿Qué se podía hacer en esta situación?

Opción 1: ¡Salir corriendo! (hacer la famosa “voladora” o sea, volarse= escaparse)

Opción 2: El amigo salvador (Chipre es un lugar muy afluido de personas y Manizales una ciudad pequeña. Alguien conocido debía pasar para que me prestara plata)

Opción 3: Sacar el emprendedor que llevo por dentro.  Pedir “unas moneditas” (jajaja, no, en realidad nunca consideré esta opción)

Opción 4: Dejar a la novia empeñada (jaja, esta opción tampoco la pensé)

Al final, terminé eligiendo la que siempre es y será la mejor opción: DECIR LA VERDAD.

Muy discretamente me acerqué a la caja… de nuevo la mirada del muchacho y la sonrisa que enmascaraba el “Págueme ya” y yo, serenamente y diciendo rápido: “ehhh… no me di cuenta y no traje plata… voy a sacar y vuelvo a pagarle” . Reacción inmediata: el muchacho suelta una carcajada  y, sin quedarle otra opción, me dice: bueno, déjeme un documento. Saco mi carné de la universidad y se lo entrego y me voy con rapidez. ¿Qué podría haberse quedado pensando? (“pobretón, como es que sale con la novia sin plata” o “Claro, es de universidad pública, esos mantienen sin plata”)

Las accioens siguientes acontecieron con agilidad y sin novedades. Ir a la casa, sacar plata, volver a la tienda, pagar el helado. Eso sí, esto último sin poder evitarme de nuevo la risita tonta del muchacho de la caja.

De cualquier forma, tras un incidente tan curioso el cual le puede pasar a cualquier persona creo que lo mejor es no aburrirse ni desesperarse, y mucho menos dañarse la situación. Pero, ustedes ¿Qué harían si algo así les pasa alguna vez?  ¿y no con $7000 pesos sino con $70000? . ¿O no en una tienda de helados sino en un prestigioso restaurante?

En cualquiera de los casos, no dañarnos  el momento. Y también, recordarnos de ellos para cada vez que quisiéramos una sonrisa y divertirnos.

Alejorgito

PD: Les dejo una fotico de un atardecer típico que se puede ver desde Chipre. Para que vean que valió la pena el plan.





La familia elegida: Los amigos

23 03 2011

Pasó mi cumpleaños y me ha dejado experiencias muy gratas y reflexiones interesantes. Después de que en el post pasado escribiera un poco sobre los efectos del paso del tiempo en las personas, hoy, cuatro días después de haber empezado este vigésimo tercer año de vida, la oleada de mensajes que muchas personas a mi alrededor me enviaron felicitándome y recordándome que para ellos estoy muy presente en sus vidas me ha reforzado la conclusión que los amigos son un tesoro invaluable.

He tenido la oportunidad de conocer a personas de diferentes partes del mundo y esta experiencia intercultural ha dejado sus enseñanzas. Desde latitudes muy distantes me han escrito, produciendo una gran sonrisa en mi rostro.

Pienso que los amigos son la familia que uno ha tenido la oportunidad de elegir.

Si bien la vida nos pone en el camino a personas muy especiales en momentos que muchas veces parecieran ir más allá de las coincidencia (como puestos a propósito) nosotros mismos nos hemos encargado de acercarnos, desarrollar las relaciones, elegir a esa personas con quienes queremos compartir nuestra vida y en quienes depositamos nuestra confianza así como el compartir de sueños, anhelos, tristeza y frustraciones.

La familia que tenemos es una sola, la que nos ha tocado, con sus ventajas y desventajas, y esa nunca se pierde. Pero los amigos, ellos son una familia que vamos construyendo para nosotros según como lo queramos. Recuerdo que muchos de mis grandes amigos de hoy los conocí en situaciones inesperadas, simples, fugaces, pero eso no impidió que entraran a ser parte de mi vida.  Quiero que todos mis amigos (y tú amigo lector, extiende este mensaje a tus amigos también) sientan que los aprecio  mucho y que valoro enormemente que sean mi familia. A todos ellos los veo acompañándome en el paso de mi vida  y espero que nuestros reencuentros  sean vividos con mucha pasión y energía sin importar cuánto haya pasado desde la última vez. Puede que no hablemos muy seguido, pero con certeza tienen un lugar en mi corazón.

Si el verdadero propósito de la vida es lograr la felicidad, nuestros amigos son un medio indispensable para ello.

Alejorgito

PD1: Este post lo he dedicado a los amigos, pero lógicamente, ante todo, está la familia que nunca nos abandona y es un soporte fundamental en nuestras vidas.

PD2: Y les regalo este poema, que lo siento definitivamente:

LA GENTE QUE ME GUSTA – Mario Benedetti

Primero que todo

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.

Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.





Juventud y vejez

14 03 2011

Se acerca un próximo cumpleaños  (el jueves 17 de marzo ya tendré 23 años) y con éste me surgió la reflexión sobre la juventud y la vejez. ¿qué tanto impacto puede tener en las personas el paso del tiempo? ¿qué tanta preocupación, angustia? ¿qué tanto afán o presiones puede significarles?

Esto no quiere decir que precisamente me angustie cumplir años. No, en realidad no sucede. Considero firmemente que debemos comprender que el tiempo pasa y hay que disfrutar esos años que van viniendo, porque  no son sinónimo de vejez sino de experiencia, sabiduría, serenidad, felicidad.

Creo que el asunto pasa por las diferencias de percepción. Si el asunto es de números, demos un ejemplo: Si te encuentras a dos personas y una tiene 10 dólares y la otra tiene 100, ¿Quién tiene más dinero?. Pues la persona con 100 dólares. Ahora bien,  si una de esas personas tiene 20 años y la otra tiene 50 años, ¿Quién tiene más vida?

La juventud o vejez son conceptos atados fuertemente a la subjetividad. ¿Joven para qué? ¿Viejo para qué? El mundo nos presenta el afán, la carrera contra el tiempo, la veneración de la “siempre juevntud” que queda reducida a cuerpos  que no denotan el paso del tiempo, al éxito inmediato, a la premisa de que todo debe ocurrir ya;  pero el real efecto de esto es el autoengaño con el que quedan las personas al suponer como ciertos conceptos e ideas que no hacen más que negar las condiciones inherentes de la naturaleza de la humanidad. Esa naturaleza donde el tiempo pasa y tiene efectos tanto positivos como negativos. Si bien el cuerpo puede verse disminuido en sus capacidades, la mente y el espíritu se ven fortalecidas.

Un profesor me decía: “El problema de la juventud es que está en  manos de los jóvenes” e infiero entonces que, en contraposición, el problema  de la vejez es que está en manos de los viejos. Los unos, llenos de vitalidad, energía (física), de ímpetu arrollador, pero faltos de conocimiento, muchas veces de compromiso y de criterio propio y sobre todo, del conocimiento de la vida,   que al final es uno de los que más pesa. Los otros, cuentan con este último pero tal vez ya han caído en la rutinariedad, los prejuicios y han  dejado menguar su energía, tanto física como anímica.

Aún así opino que la vida se disfruta de la forma como se nos va presentando. Cada época tiene sus grandes cualidades y aspectos tremendamente interesantes. Ahora, cone stos escasos años, puedo recordar cuán bueno era ser niño, despreocupado por todo, sin presiones, sin estrés, todo era descubrimiento. También el ser adolescente, enfrentarse a las novedades de la vida, a los sentimientos intensos, a ser uno mismo. Y ahora a la adultez joven, adquiriendo un papel activo frente a mí y mi mundo. Supongo que los años venideros seguirán cargados de oportunidades y de experiencias que sólo el tiempo puede traer: la familia, la tranquilidad del deber cumplido, la consolidación de la persona como individuo, la madurez.

Conclusiones:

Para el joven: Disfruta el momento que tienes. No te preocupes por el futuro, ese aún no ha llegado y lo que pase dependerá de ti.

para el mayor: No te preocupes pro el pasado, ese ya sucedió. Pero ten en cuenta las grandes enseñanzas que te ha dejado y mira cómo hacen más feliz y tranquila tu vida ahora.

Al fin de cuentas, ¡JOVEN ES EL QUE TIENE LA EDAD DE UNO Y DE AHÍ PARA ABAJO!

Alejorgito





Una película Inspiradora: El Gran concierto

7 03 2011

Aunque el cine no sea una de mis pasiones, ver una película es una oportunidad de encuentro con tus sentidos. De darles gusto y conectarte un poco más con ellos. O por lo menos, ese es el objetivo que se quiere lograr, meta que puede ser alcanzada sólo bajo una producción que cuente por lo menos con un buen guión y una buena dirección, capaz de transmitir.

Dejarse sorprender es excelente.

Hace sólo una semana  era eso lo que precisamente quería, dejarme sorprender, y para ello asistí a la proyección de un filme cuya historia, siendo muy simple y basada en un hecho real, me parecía atractiva. EL GRAN CONCIERTO cuenta la historia de Andrei Filipov, ex diector de la Orquesta sinfónica Bolchov, de Rusia, la mejor del mundo en su época (alrededor de los 80) pero que fue desmantelada y desprestigiada debido  a que pretensiones políticas del partido comunista creían que la orquesta iba en contra de los intereses del pueblo, además de contar con judíos entre sus músicos. Su fin no pudo haber sido más dramático, ya que la interrumpieron en medio de un  magistral concierto donde el concierto para violín de Tchaikovsky quedó a medio interpretar. Así fue el fin de esta orquesta en los años 80. AHora, veinte años después, Andrei trabaja de conserje en la actual orquesta bolshoi,  viendo cortados todos su sueños y frustrado de no poder volver a dirigir nunca más.

Pero todo cambia cuando Andrei intercepta un fax desde París donde invitan a la orquesta Bolshoi actual a un concierto en París, en el majestuoso teatro Chatelet,  así que él tiene la intrépida ideas de volver a ensamblar la vieja orquesta y suplantar a la actual (que tocaba muy mal de por cierto) para cumplir su SUEÑO y el de TODOS!!

Bueno, ese fue el resumen como para que todos se pudieran contextualizar. Lógico que no les voy a contar toda la historia. Pero sí quiero compartirles por qué ésta es una película inspiradora y revitalizante para quien la vea.

1-  La gran enseñanza de perseguir lo que se sueña, lo que se quiere,  lo  que se siente

y es que el primer paso para emprender una idea o seguir un sueño debe ser  el escucharnos a nosotros mismos. En saber entender esa comunicación interior que nos dice realmente lo que aspiramos. Andrei buscó llevar a cabo esta “locura” porque era lo que su corazón quería, sin importar el paso de los años. Fue ésta la razón por la cual se mantuvo, lucho, perseveró, gestionó.

2- Enseñarnos sobre la unión:

existe un pasaje muy bueno de la película donde Andrei le dice al gerente de la orquesta (comunista a ultranza). “No creas cosas que no son. Esto es el verdadero comunismo” En referencia a que la orquesta, el estar todos orientados a una meta, el tocar armoniosamente las melodías, representaba realmente el comunismo y no ideales utópicos que se perseguían hace años.

3- Mostrarnos cómo disfrutar la música, y su capacidad para mover nuestros sentimientos:

Aquí hago referencia especialmente al pasaje final, de casi 20 minutos, donde la orquesta interpreta el concierto para violín de Tchaikovsky.  Es el momento más emotivo de la película y confieso que me hizo sentir  mucha emoción no sólo por la historia que se narraba sino a su vez  porque  a través del concierto las notas, las melodías  eran como medicina para los sentidos, para aliviarnos espiritualmente, para abstraernos de la realidad pro algunos minutos y enseñarnos a disfrutar de tantas cosas simples en la vida, como la música, que fácilmente  nos pueden llenar de energía, alegría e inspiración.

Les aseguro que si cada uno ve la película encontrará muchos más momentos que le agradarán mucho. ¡La recomiendo con los ojos cerrados!

Para finalizar, les dejo dos links.  El primero es para quienes no se han visto la película. les paso el trailer. El segundo link es para quiens ya se vieron la película, para que recuerden el pasaje final, EL concierto para violín de Tchaikovsky. Si no se han visto al película, absténganse de ver este video, ya que els dañará el final y el desenlace.

Alejorgito

LINK 1

 

LINK 2: