Sobre obtener la Victoria Privada

4 08 2013

Nota de inicio:

Acabo de revisar y ya son casi dos años sin haber publicado en mi blog. Pero cuando uno tiene algo que decir… hay que decirlo. Me alegra escribir de vuelta.

 

Sobre obtener la Victoria Privada

La vida nos pone delante un sinnúmero de situaciones, cada una con su particularidad. Sin embargo, más allá de aquellas que debemos enfrentar hacia el exterior, resulta mucho más importante prestarle atención a esas situaciones de nuestro interior – Las batallas privadas- que surgen día tras día.

Ahí reside el secreto de nuestra fortaleza como ser humano: en luchar y vencer a las confrontaciones consigo mismo. Son éstas las más difíciles pero también constituyen un requisito para verdaderas victorias ante la vida. 

 

Pueden ser las más evitadas, las menos deseadas, a las que menos atención se les presta, Pero son ésas, las batallas fundamentales. Las que se libran dentro de nosotros.

Y ¿Cómo estamos saliendo de ellas? ¿como vencedores o como perdedores?

 

 

 

 





Ceremonia de imposición de insignias de Medicina

17 10 2011

Me alegra estar de vuelta escribiendo.

Hace dos días aconteció en mi universidad la ceremonia de imposición de Insignias de Medicina en la cual participé y tuve el honor de recibir este legado de parte de mis maestros y compartirlo con mis compañeros y amigos.  Es un acto especial, pues simboliza una transición, es decir, ya habiendo completado toda la formación teórica que recibiríamos en nuestra carrera, es hora de adentrarnos en la práctica clínica, y con ella vienen las responsabilidades de ser médico.

Y además de esto, personalmente también es un momento de felicidad, de agradecimiento y de reflexión, porque ser médico es solo un paso intermedio en el propósito de contribuir a un mundo mejor.

A continuación comparto  algunas palabras que escribí en ocasión de esta ceremonia, en un intento de materializar mis sentimientos en letras:

“Una vida con propósito” 

Cada momento importante de nuestras vidas se convierte en un espacio fundamental para reflexionar sobre la misma. Y simplemente quiero que mis palabras contribuyan a que además de dejar fluir el júbilo y felicidad que provocan en nosotros alcanzar el logro de convertirnos en médicos, también dediquemos tiempo a reflexionar, y para ello quiero compartir tres mensajes:

1. Sentir gratitud por lo que tienes y te ocurre en la vida


Hoy es un momento especial. Tenemos nuestras familias y seres queridos a nuestro alrededor, recibimos la distinción de la profesión médica, gozamos de salud y felicidad. Y todo ello no ha sido fruto del azar. Detrás de casa situación de nuestras vidas y de ésta en particular han ocurrido muchas coincidencias. Pero una coincidencia no es un conjunto de situaciones simultáneas y espontáneas. Su verdadero significado es una Incidencia coordinada de personas y situaciones cuyo resultado es la persona que somos ahora.
Por un lado las familias y seres queridos que han soportado día a día el camino de aprendizaje de sus hijos, con amor, con empeño, con constancia; también los maestros, que desinteresadamente nos han impartido los conocimientos sobre la medicina y sobre la vida, convirtiéndose algunos en ejemplo y mentores en este camino muchas veces difícil. Nuestros compañeros y amigos que han acompañado hombro a hombro este recorrido, con sus alegrías, tristezas, desencantos y sorpresas, pero que siempre han estado ahí; nuestra universidad que nos ha abierto sus puertas y nos ha dado todos los recursos para que nos formáramos en una profesión y en una actitud de vida para que “pudiéramos ser útiles para la sociedad”. Y nosotros mismos, que con valor hemos persistido, insistido y nunca hemos desistido por alcanzar este objetivo que algún día nos propusimos y cuyo camino hoy muestra su recompensa. Y finalmente la vida, y aquello más allá, que ha permitido que todos estos factores confluyeran en nuestra existencia.

Y debemos sentir gratitud por todo lo que ha ocurrido y por todos quienes han participado de este proceso, porque nada sería igual si no hubiera ocurrido de esta forma. Gracias papás y familia, gracias maestros, gracias compañeros y amigos, gracias universidad, gracias a nosotros mismos, gracias a la vida.

2. Ser médico es una responsabilidad más allá de nosotros

Poco nos imaginábamos, 5 o 6 años atrás al inicio de nuestra carrera, lo que significaba ser médico y los sacrificios que debíamos hacer para merecernos esta distinción y privilegio. Inclusive, tal vez los motivos de elección de esta carrera eran confusos o distorsionados de la verdadera realidad de esta profesión. Pero este ya no es el momento de poner en discusión las razones por las cuales cada quien eligió este oficio, pero sí es el instante preciso para discutir el para qué.
Un para qué cuya construcción se ha hecho con el paso del tiempo. La mentalidad de jóvenes que teníamos al empezar la universidad se ha modificado gracias al conocimiento y las reflexiones constantes que nos ha motivado nuestro estudio. Nuestra madurez ha aumentado producto de las diversas situaciones y pruebas que hemos vivido en estos años: Encerrarnos en nuestro mundo de la medicina, tener menos tiempo libre, llevar un estilo de vida con disciplina, dormir poco, alejarnos un poco de la familia o de los amigos, estar tristes cuando no obtenemos los resultados que esperamos e intentarlo cada vez con más fuerza para avanzar. Y entender que ser médico no es acumular conocimientos sino que es tener una actitud hacia la vida y asumir una responsabilidad individual y con nuestra sociedad. Una actitud de servicio y de aprendizaje continuos. Una responsabilidad individual de honrar el título que tenemos con nuestras acciones y una responsabilidad con nuestra sociedad de contribuir día tras día a su mejoramiento. En conclusión, somos médicos para ayudar a nuestras comunidades con nuestros saberes, pero también con nuestras competencias y habilidades personales para hacerla una comunidad cada vez más saludable. Esa salud no se refiere sólo a las enfermedades que comúnmente nos imaginamos. Se refiere también a luchar en contra de las raíces de las enfermedades, que van desde una vida desequilibrada y desordenada hasta la desigualdad entre las personas, la violencia, la pobreza. Para eso somos médicos.

Y al final también dejar nuestro legado y compartir nuestras experiencias a través del oficio ser profesor, que es el único que puede asegurar que realmente ayudemos al desarrollo de nuestro campo y a que no se pierdan los valiosos saberes que adquirimos en nuestras vidas. En palabras de Fernando González, escritor y filósofo antioqueño, en una carta escrita a Héctor Abad Gómez, gran médico salubrista colombiano: “El médico profesor tiene que estar por ahí en los caminos, observando, manoseando, viendo, oyendo, tocando, bregando por curar con la rastra de aprendices que le dan nombre de los nombres: ¡Maestro! […] Sí, doctorcitos: no es para ser lindos y pasar cuentas grandes y vender píldoras de jalea […]Es para mandaros a todas partes a curar, inventar y, en una palabra, servir” Ser médico es una responsabilidad más allá de nosotros

3. Llevar una vida con propósito


Hemos tenido muchas clases y enseñanzas, pero ¿Dónde quedó la enseñanza sobre “Vivir”? esa es una enseñanza que cada uno ha ido adquiriendo, a partir de sus experiencias. Vivir para cada quien tiene significados muy diversos.

Convertirnos en médicos no es el fin último. Es solamente un paso en la construcción de nuestra vida la cual no queda reducida solamente al aspecto profesional sino que existen muchas otras áreas de las que dependen nuestro equilibrio como personas: la espiritual, la familiar, la salud física, el área sentimental. En consecuencia, ser médico es un paso, un escalón, y de nosotros depende seguir el camino. Un camino que debemos asegurar que sea integral, que no descuide todos los aspectos que llenan la existencia de gozo, porque la vida ocurre toda al mismo tiempo y como tal debe ser asumida, no sea que en unos años nos demos cuenta que se nos pasó el tiempo y no la aprovechamos.

Por eso es fundamental preguntarnos: ¿Cuál es el propósito de nuestras vidas? ¿Para qué nos levantamos todos los días?¿ Acaso era para convertirnos en médicos?, y entonces ahora que ya lo somos, ¿Para qué?

Siempre debemos recordar que las metas que nos proponemos y que vamos alcanzando no deben alejarse de aquello que realmente deseamos con el corazón, de nuestro sueño, de nuestro propósito, el cual no puede ser inferior a la responsabilidad que adquirimos con nuestra profesión.

La invitación que quiero hacerles es a que en cada momento de nuestras vidas tengamos presente que nuestras acciones deben ir acordes con lo que somos, con lo que queremos. Por lo tanto, la sociedad no espera algo diferente a nosotros que coherencia y ejemplo, que son valores que deben acompañarnos por el resto de nuestras vidas.

Tanto esfuerzo, tantos conocimientos, tanto tiempo y dinero invertido, serían obsoletos si no van ligados a un propósito superior, que nos asegurará la felicidad en cada momento al saber que vamos en su dirección. Y ante todo, ser conscientes que debemos “ser el cambio que deseamos ver en el mundo”





Disfrutar lo simple: Book

3 05 2011

Con el paso de los años nos hemos acostumbrado a que la satisfacción  solamente nos la dan  los objetos o actividades complejas, sofisticadas, a la moda. Y nos hemos creído la idea de que sí, solamente para que una actividad nos genere placer debe ser compleja.

Pues bien, quiero decirles que esto es falso. La simpleza de las cosas puede ser altamente llamativa y podemos disfrutar con ella tanto como con otro objetos. Veamos pues ( y piensa si te pasa) que cada vez estamos menos tiempo en silencio, o no podemos pasar un lapso de tiempo en nuestra casa sin tener el televisor/computador/ equipo de  sonido prendidos, o no pasamos algunos minutos contemplando los días bonitos, los atardeceres bonitos, o dedicamos un tiempo para llamar a un amigo o un familiar, o sacamos tiempo para orar o reflexionar sobre nosotros, para disfrutar nuestra comida, etc, etc, etc.  Todo esto, simple y sencillo. ya Hasta ni uso hacemos de un lápiz y un papel para esbozar nuestras ideas sino que debemos utilizar un computador o un dispositivo móvil.

En contraste, lo complejo: estar “conectado” a un sinfín de tecnologías, mantener ocupado trabajando, tener que salir constantemente (y algunas veces de prisa)  a comprar, a comer, a rumbear. Atender minuto a minuto  el teléfono celular, prefirir la comunicación “virtual” que el trato físico y de frente.

Pues bien, les hago un llamado a lo simple. A disfrutar  de las actividades sencillas que cada día pueden traer tranquilidad, descanso e incluso novedad a nuestras vidas.

Por ejemplo, la lectura; sí, leer, con el clásico libro de papel. ¡Una actividad que ha sido ejecutada por siglos! desde que nació la escritura en el hombre, miles de años atrás (por lo hace más de 2500 años) y que aún hoy puede seguirnos llenando de satisfacción y transportando nuestra imaginación más allá de todas las fronteras que nuestro entorno e incluso nosotros mismos podemos poner.

A continuación, les dejo un buen video que ejemplifica con claridad  lo que les quiero decir.

¡Ánimo, a leer y a disfrutar las cosas simples!

Pd: No olvidemos por favor que en el mundo siguen existiendo muchas personas  analfabetas que deben vivir privadas del placer de leer ( y por ende tener una comunicación plena). Y en Colombia, el analfabetismo está alrededor del 10 % de la población general (o sea, de 10 personas que viven en tu ciudad, 1 persona es analfabeta) – Fuente: Indicadores básicos en salud 2008 – Ministerio de la protección social de Colombia





Cuento colectivo

24 04 2011

Hoy desperté pensando en que la creatividad de las personas es impresionante y muchas veces dejamos de ejercitarla y de darle rienda suelta a ella.  A veces porque nos da pereza, otras porque andamos llenos de trabajo por hacer u otras porque las actividades que hacemos dan poco espacio para ella. Por lo tanto, si ya estás leyendo, me gustaría que me ayudaras con un ejercicio de, llamémoslo, creatividad colectiva.

El ejercicio es muy sencillo: Yo comenzaré un cuento y lo escribiré hasta cierta parte. Acto seguido, la persona que esté leyendo va a escribir la continuación de la historia (poniendo un comentario en el blog – parte inferior) hasta cierta parte, de manera tal que otras personas la sigan. Y cada

persona que vaya llegando y vaya leyendo los comentarios (o sea, el desenlace de la historia) debe irla completando con su continuación.

¿Qué les parece? personalmente me parece muy interesante ver hasta dónde puede llegar la historia.

Así que empecemos… ¡y que la creatividad vuele!

“En un país muy lejano cuyo nombre no recuerdo pero cuyos cielos azules y verdes montañas inspiraban pasión a la vida, habitaba un niño que vivía una vida en las nubes, por así decirlo. Este niño soñaba y soñaba constantemente  con situaciones y posibilidades que los adultos pensaban inconcebibles. Un día, mientras se encontraba en una de sus habituales caminatas por el sendero que llevaba de su casa a la escuela, comenzó a imaginar que de repente podría aparecer un gran…





Situaciones de cada día: El robo

21 04 2011

Ya pasó casi semana y media desde que me robaron. Sí, fui presa de la inseguridad de esta ciudad y mi carro fue vilmente abierto por ladrones. Lo pero es que era en uno de los sitios con más afluencia de personas de la ciudad y a plena luz del día.

Pero lo ocurrido ya no puede cambiarse. De cualquier forma,  estoy seguro  que hice una contribución a aquellas personas que osaron robarme.  Si no, ¿qué me podrían decir del celular que se llevaron, lleno de 1100 minutos? Ahora creo que le permití a personas de bajos recursos que pudieran comunicarse con sus seres queridos (así quienes ellos quieran sean otros malandros como ellos). O ¿qué opinarían del radio de mi carro que ahora está en manos de ellos? pues démonos por bien servidos de que lo estarán usando de la mejor forma, o sea,   poniendo música en sus casas y vehículos. Eso me reconforta. Lo que sí me duele son los 50.000 pesos robados, ya que no eran míos, sino de mi empresa. Pero bueno, eso es un hecho menor si lo vemos desde un punto positivo:  ahora mi empresa social, BIENESTAR, realiza donaciones a los sectores más pobres y vulnerables de la ciudad.

Bueno, y finalmente, ellos también me están haciendo un favor. Habiéndose robado  material de mercadeo de la empresa, seguro que están contribuyendo a promocionar nuestra iniciativa. Ya me los imagino con el chaleco y la gorra de la empresa visitando a familias y afiliando personas gracias a las tarjetas de afiliación que se llevaron. Bueno muchachos, qué más puedo decir, me ahorraron trabajo.

Al final, no quedó de otra que confiar en quienes siempre resuelven este tipo de casos, ¡la policía! Ahí quedó hecho el denuncio, por lo menos para engrosar las estadísticas de robos de la ciudad.

Ahora es que pongo en aplicación una enseñanza que algún día había recibido: tú no puedes cambiar los hechos que suceden, pero SÍ PUEDES CAMBIAR LA INTERPRETACIÓN que tienes de los hechos. Así, si mejoras la interpretación, mejoras la actitud. Ahhh, y una cosa más: si tienes un problema, pues sólo hay dos opciones: uno, si el problema tiene solución, pues debes hacer que la solución ocurra; o dos, si el problema no tiene solución, pues no tienes problema alguno. Tienes una situación que deses aceptar y a la que debes adaptarte.

Alejorgito

PD: lo mejor de todo es que logré tomarles una foto en pleno acto. Aquí se las dejo:






Situaciones divertidas de cada día: El helado

28 03 2011

Todos los días de nuestra vida ocurren situaciones divertidas. Disfrutar cada una de elllas hace parte de vivir con intensidad y alegría.

Ahí va…

Domingo. Día bonito, clima bonito. El plan era muy sencillo. Los domingos bonitos, con clima bonito, se acostumbra ir a comer helado con la familia o la novia, en mi caso, con esta última, a una zona de la ciudad que es un buen mirador de atardeceres que le llamamos Chipre.

Ella pidió un brownie , yo pedí una canasta con helado  y la cuenta era poca, sólo $6.800 pesos, nada escandaloso. El muchacho me sonreía (con una risa estúpida pero por dentro diciendo: Bueno, pague pues ¡YAAAA!)  y yo calmadamente me disponía a sacar el dinero de mi billetera. ¡Ohhh! ¡Billetera vacía! (Y aquí empieza esa situación donde hay que echar mano de la creatividad)

Lo primero era ganar tiempo: “Ahorita le pago” – le dije al muchacho.

Ahora era decidir entre: 1. Me arruino el momento del helado renegando sobre  la situación 2. Me como el helado. Luego pienso.

Obviamente elegí la segunda. Una cosa a la vez, eso sí. No nos podemos arruinar los momentos buenos, y menos un rico helado.

Sin embargo, creo que aunque estuviera enfocado en disfrutar de la comida  mi inconsciente continuaba trabajando en las posibilidades que tenía, superando al mismo tiempo la vergüenza que me daba estar en esta situación. Y claro, me recordaba que horas antes, cuando aún no había salido de la casa, mi mamá, con esa capacidad premonitoria que tienen las mamás, me decía: “¿Le doy plata? no vaya a salir sin plata” (ya saben, a hacerles caso a ellas)

a ver… ¿Qué se podía hacer en esta situación?

Opción 1: ¡Salir corriendo! (hacer la famosa “voladora” o sea, volarse= escaparse)

Opción 2: El amigo salvador (Chipre es un lugar muy afluido de personas y Manizales una ciudad pequeña. Alguien conocido debía pasar para que me prestara plata)

Opción 3: Sacar el emprendedor que llevo por dentro.  Pedir “unas moneditas” (jajaja, no, en realidad nunca consideré esta opción)

Opción 4: Dejar a la novia empeñada (jaja, esta opción tampoco la pensé)

Al final, terminé eligiendo la que siempre es y será la mejor opción: DECIR LA VERDAD.

Muy discretamente me acerqué a la caja… de nuevo la mirada del muchacho y la sonrisa que enmascaraba el “Págueme ya” y yo, serenamente y diciendo rápido: “ehhh… no me di cuenta y no traje plata… voy a sacar y vuelvo a pagarle” . Reacción inmediata: el muchacho suelta una carcajada  y, sin quedarle otra opción, me dice: bueno, déjeme un documento. Saco mi carné de la universidad y se lo entrego y me voy con rapidez. ¿Qué podría haberse quedado pensando? (“pobretón, como es que sale con la novia sin plata” o “Claro, es de universidad pública, esos mantienen sin plata”)

Las accioens siguientes acontecieron con agilidad y sin novedades. Ir a la casa, sacar plata, volver a la tienda, pagar el helado. Eso sí, esto último sin poder evitarme de nuevo la risita tonta del muchacho de la caja.

De cualquier forma, tras un incidente tan curioso el cual le puede pasar a cualquier persona creo que lo mejor es no aburrirse ni desesperarse, y mucho menos dañarse la situación. Pero, ustedes ¿Qué harían si algo así les pasa alguna vez?  ¿y no con $7000 pesos sino con $70000? . ¿O no en una tienda de helados sino en un prestigioso restaurante?

En cualquiera de los casos, no dañarnos  el momento. Y también, recordarnos de ellos para cada vez que quisiéramos una sonrisa y divertirnos.

Alejorgito

PD: Les dejo una fotico de un atardecer típico que se puede ver desde Chipre. Para que vean que valió la pena el plan.





La familia elegida: Los amigos

23 03 2011

Pasó mi cumpleaños y me ha dejado experiencias muy gratas y reflexiones interesantes. Después de que en el post pasado escribiera un poco sobre los efectos del paso del tiempo en las personas, hoy, cuatro días después de haber empezado este vigésimo tercer año de vida, la oleada de mensajes que muchas personas a mi alrededor me enviaron felicitándome y recordándome que para ellos estoy muy presente en sus vidas me ha reforzado la conclusión que los amigos son un tesoro invaluable.

He tenido la oportunidad de conocer a personas de diferentes partes del mundo y esta experiencia intercultural ha dejado sus enseñanzas. Desde latitudes muy distantes me han escrito, produciendo una gran sonrisa en mi rostro.

Pienso que los amigos son la familia que uno ha tenido la oportunidad de elegir.

Si bien la vida nos pone en el camino a personas muy especiales en momentos que muchas veces parecieran ir más allá de las coincidencia (como puestos a propósito) nosotros mismos nos hemos encargado de acercarnos, desarrollar las relaciones, elegir a esa personas con quienes queremos compartir nuestra vida y en quienes depositamos nuestra confianza así como el compartir de sueños, anhelos, tristeza y frustraciones.

La familia que tenemos es una sola, la que nos ha tocado, con sus ventajas y desventajas, y esa nunca se pierde. Pero los amigos, ellos son una familia que vamos construyendo para nosotros según como lo queramos. Recuerdo que muchos de mis grandes amigos de hoy los conocí en situaciones inesperadas, simples, fugaces, pero eso no impidió que entraran a ser parte de mi vida.  Quiero que todos mis amigos (y tú amigo lector, extiende este mensaje a tus amigos también) sientan que los aprecio  mucho y que valoro enormemente que sean mi familia. A todos ellos los veo acompañándome en el paso de mi vida  y espero que nuestros reencuentros  sean vividos con mucha pasión y energía sin importar cuánto haya pasado desde la última vez. Puede que no hablemos muy seguido, pero con certeza tienen un lugar en mi corazón.

Si el verdadero propósito de la vida es lograr la felicidad, nuestros amigos son un medio indispensable para ello.

Alejorgito

PD1: Este post lo he dedicado a los amigos, pero lógicamente, ante todo, está la familia que nunca nos abandona y es un soporte fundamental en nuestras vidas.

PD2: Y les regalo este poema, que lo siento definitivamente:

LA GENTE QUE ME GUSTA – Mario Benedetti

Primero que todo

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.

Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.

Me gusta la gente estricta con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.

Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.

Me gusta la gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente; a éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no fallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente que trabaja por resultados. Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido.